Vall de Almonacid, el pueblo cuidador
Vall de Almonacid vivió el pasado 4 de abril una mañana marcada por la convivencia familiar y el compromiso con el medio ambiente con la celebración de una nueva edición de “Un niño, un árbol”.
A partir de las 10:30 horas comenzaron a llegar los niños junto a sus padres y familiares, con una destacada presencia de abuelos, en una jornada que volvió a poner en valor el carácter intergeneracional de la iniciativa. A su llegada, los pequeños pudieron identificar los ladrillos con su nombre y fecha de nacimiento, preparados previamente y que en el futuro se colocarán junto a los árboles plantados.
Una vez reunidos todos los participantes, el alcalde, Toni, dio inicio al acto con unas palabras de bienvenida. A continuación, se ofrecieron unas breves indicaciones sobre la correcta plantación de los árboles antes de comenzar la actividad.
Cada familia recogió su carrasca en maceta y se dirigió al hoyo asignado, previamente preparado. El proceso de plantación se realizó de forma participativa: primero se añadió cubierta vegetal, después se colocó el árbol procurando que quedara recto y, finalmente, se rellenó con tierra, que fue pisada para asegurar su sujeción. Como toque final, se colocaron piedras alrededor formando un círculo decorativo y se procedió al riego de los árboles.
Los niños fueron protagonistas en todo momento, colaborando activamente junto a sus padres, ya fuera utilizando herramientas o incluso con sus propias manos para echar la tierra. Además, cada uno escribió su nombre en una cartulina que posteriormente se colocó en su árbol.
Durante toda la jornada no faltaron las fotografías familiares, inmortalizando el momento de la plantación junto a los árboles y los ladrillos personalizados.
Al finalizar la actividad, los asistentes compartieron un almuerzo con refrescos y aperitivos ofrecidos por la organización, en un ambiente distendido y festivo.
“Sobre todo la ilusión de los niños mientras hacían todo junto a sus padres, y saber que allí tendrán un árbol con su nombre”, destacó una abuela que acudió al acto junto a su nieta.
La jornada concluyó con una gran participación y un ambiente muy positivo, consolidando esta iniciativa como una cita ya emblemática en el municipio, que fomenta el respeto por la naturaleza y refuerza los lazos entre vecinos y generaciones.
Redacción: Joan Flors Martínez