Vall de Almonacid promueve la economía local y la sostenibilidad medioambiental a través de la truficultura
La jornada de formación que se celebró el pasado 17 de octubre en la sala de audiovisuales del Edificio Social
El Ayuntamiento de Vall de Almonacid organizó el pasado 17 de octubre una formación en truficultura dirigida a agricultores, emprendedores rurales y vecinos interesados en diversificar sus cultivos. Esta primera sesión —que forma parte de la actuación del proyecto ULGES 3.0 (Unidades Locales de Gestión de Ecosistemas) y sigue los principios de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible y la economía circular— tuvo lugar en la sala de audiovisuales del Edificio Social del municipio.
El Ayuntamiento de Vall de Almonacid organizó el pasado 17 de octubre una formación en truficultura dirigida a agricultores, emprendedores rurales y vecinos interesados en diversificar sus cultivos. Esta primera sesión —que forma parte de la actuación del proyecto ULGES 3.0 (Unidades Locales de Gestión de Ecosistemas) y sigue los principios de la Agenda 2030 para el desarrollo sostenible y la economía circular— tuvo lugar en la sala de audiovisuales del Edificio Social del municipio.
Esta iniciativa surgió cuando Martín Martín, el principal organizador de esta formación, contactó con Saturnino Gargallo, un experto truficultor dispuesto a compartir sus amplios conocimientos, y con la empresa Segortrufa, quienes confirmaron la viabilidad del cultivo de la trufa negra en el municipio. Tras realizar un estudio del terreno empezaron a preparar una parcela experimental destinada a la plantación de carrascas truferas, “la primera de este tipo en la parte baja del Alto Palancia”.
Martín afirmó: «El objetivo es formar, diversificar el campo e impulsar nuevos cultivos. (…) También buscamos frenar, en medida de lo posible, el abandono de tierras de cultivo y, al mismo tiempo, potenciar la economía del pueblo».
La truficultura resulta altamente interesante no solo por su potencial económico, sino que se presenta como una alternativa sostenible que contribuye a la conservación de la biodiversidad, la prevención de incendios y la recuperación de terrenos agrícolas abandonados. Además, esta formación incluyó diversos puntos de la Agenda 2030, ya que fomenta una economía circular, de proximidad y respetuosa con el medio ambiente, alineándose así con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
Esta jornada despertó interés entre los emprendedores rurales y los jóvenes agricultores que, generalmente, ya poseen nociones básicas del cultivo de la trufa y lo ven como una oportunidad de futuro. No obstante, los organizadores han reconocido que la accesibilidad a una información técnica certera sobre este tema es reducida; tradicionalmente los expertos en el tema se la han reservado.
El primer encuentro se centró en explicar cómo elegir el terreno, las características que debe tener, los aspectos del riego y la forma en la que hacer la plantación. En el futuro, el Ayuntamiento no descarta la posibilidad de organizar nuevos talleres de continuación sobre las podas o las fases de cultivo más avanzadas, especialmente si se muestra un interés por parte de la población.
Con esta formación, Vall de Almonacid reafirma su compromiso con el modelo de desarrollo rural sostenible que llevan siguiendo los últimos tres años, basado en la innovación agrícola, la economía verde y la implicación activa de la comunidad.
Redacción: Joan Flors Martínez